La Ley SOPA, o Stop Internet Piracy Act, era un proyecto de
ley que intentaba defender a la industria del copyright de las perdidas
provocadas por la piratería. Afortunadamente la SOPA no ha seguido adelante.
Pero ello no me va a impedirme hablar de ella.
Funcionaba de forma muy simple, si alojabas o dabas acceso a
contenido con copyright tu pagina web podía ser cerrada rápidamente, sin
necesidad de juicio y sin importar donde estuviese alojada. Antes se suponía que no se podía cerrar una página web que estuviese alojada fuera de Estados
Unidos.
El gran problema nace en que una aplicación estricta de esta
ley podía acarrear el cierre de paginas que no suponían ninguna “amenaza pirata”
para la industria.
Pongamos un ejemplo.
Digamos que yo tengo una página web en la que me dedico a
hacer criticas de discos.
Justin Bieber saca nuevo disco, y, en un momento en el que mis
capacidades mentales estaban mermadas por alguna extraña razón, me da por
escucharlo.
Tras escucharlo, si sobrevivo, me dispongo a escribir una
crítica que supongo que no sería muy favorable. Acompaño mi crítica de una
imagen de la portada del disco y un enlace a un videoclip del jovencito.
Universal (discográfica del amigo Justin) no esta muy
contenta con la critica y decide denunciarme. Si la Ley Sopa se hubiese
aprobado, EMI podría cerrarme la web al alojar contenido con copyright y “usarlo
para dañarles”.
Es decir, el uso de internet se vería restringido por esa práctica
tan impopular denominada Censura.
Esa misma que se aplica en algunas sociedades
idílicas como China o Irán. Lo lógico en un régimen democrático.
Esto no sentó muy bien entre los usuarios de internet y la
SOPA y los políticos que la promovían se encontraron con la oposición frontal
de la sociedad.
Los videos en youtube con críticas a la ley se sucedían, y
en numerosas webs se llamaba a la “insurrección”. Si ir más lejos se empezó a
propagar una lista de las 142 empresas que habían declarado su apoyo a la Ley
Sopa para que el público se lo pensase 2 veces antes de adquirir algún producto
suyo.
Llegamos al 19 de enero. Día en el que el FBI cierra
Megaupload. No voy a ponerme a explicar detalladamente la operación policial,
pero daré un par de datos sobre el tema sobre los que reflexionar.
La empresa Megaupload Limited estaba registrada en Hong
Kong, pero eso no ha impedido al FBI cerrarla. Apresaron a los miembros de la cúpula
directiva de la web, sin importar en que país estuviesen.
Es cuanto menos curioso ver como la ley sopa no había sido aprobada
y habían conseguido cerrar una web situada fuera de USA y buscar a los
responsables de la misma para darles su “justo” castigo. Precisamente todo aquello que sin ella
no se podía hacer y que la hacía tan necesaria.
Visto que no necesitan ninguna ley para lograr sus objetivos
supongo que tampoco la necesitarán cuando quieran implantar la censura. Y esto,
sinceramente, me preocupa.
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